Ciudad de México. La emblemática representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa, considerada el viacrucis más grande de México, ha alcanzado un reconocimiento histórico al estrenarse en 2026 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
Esta tradición, que reúne cada Semana Santa a miles de actores y millones de espectadores, consolida su lugar como uno de los eventos religiosos y culturales más importantes del país.
Con casi dos siglos de historia, está puesta en escena nació como un acto de fe tras una epidemia de cólera en el siglo XIX, y desde entonces ha evolucionado en una manifestación colectiva que involucra a los ocho barrios de Iztapalapa.

El recorrido culmina en el Cerro de la Estrella, donde se representa la crucifixión en un ambiente de profunda devoción, disciplina y organización comunitaria. Con ensayos intensos, estrictos requisitos para los participantes, como el papel de Cristo, y la incorporación de nuevas generaciones en áreas como redes sociales.
El reconocimiento internacional no solo eleva el orgullo de los habitantes, sino que también incrementa la responsabilidad de preservar esta tradición, este año con un récord de 3 millones de asistentes, la comunidad busca mantener viva una herencia que hoy, más que nunca, pertenece al mundo.
Con información de El País.
