Ciudad de México.- La caída de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, no sólo reveló la estructura operativa del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), sino también una presunta red de sobornos millonarios dirigida autoridades federales.
Los documentos encontrados en su escondite en Tapalpa, Jalisco, exponen pagos sistemáticos, ganancias exorbitantes y la magnitud financiera de uno de los grupos criminales más poderosos del país, evidenciando cómo el dinero habría sido utilizado para sostener y proteger sus operaciones.
Los registros conocidos como “narconómina” detallan ingresos, gastos y pagos a integrantes de la organización criminal, dentro del cártel desde “halcones” hasta jefes regionales, así como los montos asignados para sus actividades ilícitas.

Los gastos registrados como pagos, 2,900 dólares para la contratación de vigilantes, 6,030 dólares para operativos especializados, hasta los recursos destinados a gasolina, talleres mecánicos y logística por 16,900 dólares en un solo día, refleja la magnitud de la operación.
También los documentos revelan las ganancias superiores por 509,000 dólares por la venta de drogas como marihuana, cocaína, metanfetamina y fentanilo, además de máquinas tragamonedas, estas cantidades revelan la capacidad financiera del CJNG.

Los hallazgos más graves son la existencia de pagos presuntamente destinados al pago de autoridades federales, transferencias de 37,000 dólares a una referencia vinculada con la Guardia Nacional, además de otros montos dirigidos a distintos contactos, lo que sugiere posibles actos de corrupción para obtener información o protección.
La “narconómina” representa una radiografía interna del funcionamiento del CJNG, revelando que el poder del cártel no dependía únicamente de la violencia, sino también de su capacidad financiera y presunta corrupción institucional, elementos que le permitieron consolidarse como uno de los grupos criminales más influyentes del país.
Con información de Infobae.
