Washington, Estados Unidos.- La administración de Estados Unidos ha comenzado a incrementar su presencia militar en Medio Oriente como parte de un esfuerzo por presionar al gobierno de Irán en medio de crecientes tensiones regionales y negociaciones nucleares estancadas.
La Casa Blanca confirmó que diferentes unidades militares, incluidas fuerzas aéreas y navales avanzadas, han sido desplegadas en puntos estratégicos de la región, en un intento de ejercer influencia y disuasión frente a Teherán.
A desplegado más de 50 aviones de combate, como cazas F-16 y F-22 y F-35, hacia bases en la zona, así como el despliegue de grupos de ataque de portaaviones con buques de guerra que fortalecen la capacidad operativa de Washington en el Golfo Pérsico y sus alrededores.

La intensificación militar ocurre en paralelo con negociaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán sobre el programa nuclear, aunque sin avances definitivos que permitan aliviar la tensión. La vocera de la Casa Blanca insistió en que existen “numerosas razones” para mantener la presión sobre Irán, incluidas preocupaciones de seguridad y la necesidad de llevar a Teherán a un acuerdo más favorable para Washington.
Los analistas opinan que este aumento de fuerzas norteamericanas en la región es preocupante ya que existe el riesgo de confrontación entre las dos potencias, poniendo en riesgo la estabilidad regional así como la continuidad de las negociaciones diplomáticas.
Con información de DW noticias.
