Ciudad de México. La aerolínea Magnicharters provocó una ola de incertidumbre tras anunciar la suspensión de todos sus vuelos durante dos semanas, dejando a cientos de pasajeros sin poder viajar y con pocas respuestas claras, la medida entró en vigor de forma repentina, principalmente rutas turísticas dentro de México.
De acuerdo con reportes oficiales, la suspensión se debe a problemas logísticos que impiden a la empresa mantener su operación con normalidad. Aunque la aerolínea aseguró que trabaja para resolver la situación, no ha ofrecido detalles concretos sobre causas específicas ni una fecha exacta para retomar sus actividades.

La cancelación masiva tomó por sorpresa a viajeros que ya contaban con boletos confirmados, generando escenas de confusión en aeropuertos. Muchos usuarios denunciaron que fueron notificados a última hora o incluso al llegar a documentar, lo que complicó aún más la situación.
¿Cómo respondió Profeco?
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) informó que en coordinación con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, se logró colocar a la mayoría de los afectados en vuelos de otras aerolíneas ya programados.
El titular de Profeco, Iván Escalante, señaló que la aerolínea dejó de atender directamente en módulos del aeropuerto, limitándose a proporcionar un número telefónico que no ha respondido. Hasta el momento la dependencia sólo ha recibido llamadas de agencias de viajes.
La crisis también representa un golpe para el sector turístico, ya que Magnicharters es un actor clave en destinos de playa. Mientras tanto, la incertidumbre persiste y la confianza de los usuarios queda entredicho, en un momento donde la industria aérea busca estabilidad.
Con información de Milenio.
