Montreal, Canadá. La detención de Diana Lorena Toro Díaz en Canadá ha encendido las alertas internacionales sobre la sofisticación y alcance global del Cártel de Sinaloa, considerada durante años una operadora clave en las finanzas del narcotráfico, su captura en Montreal expone una red criminal que operaba entre Sudamérica, México y Estados Unidos.
Toro Díaz, originaria de Cali, Colombia, fue arrestada en el Aeropuerto Internacional Pierre Elliott Trudeau tras intentar ingresar con documentación falsa. Su aprehensión se logró gracias a información proporcionada por agencias estadounidenses, que desde hace más de una década la tenían en la mira por sus vínculos con el crimen organizado.
La mujer fue incluida en 2010 en la lista de sancionados del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, su papel consistía en administrar recursos ilícitos y facilitar operaciones económicas del grupo criminal.

Su relación con Alejandro Flores Cacho, señalado como líder de una estructura de ¨narcopilotos¨, encargados de transportar cargamentos de droga desde Sudamérica hacia México y posteriormente a Estados Unidos. Esta red utilizaba rutas aéreas y marítimas para evadir controles y maximizar la distribución de estupefacientes.
Las investigaciones revelan que Toro Díaz participó en la operación de múltiples empresas fachada en territorio mexicano. Entre ellas se encontraban negocios aparentemente legales como restaurantes, ranchos ganaderos, compañías agrícolas, fábricas y tiendas, los cuales eran utilizados para lavar dinero y financiar actividades ilícitas.
La captura de Toro Díaz también pone sobre la mesa la expansión del narcotráfico hacia Canadá, un territorio que en los últimos años ha sido identificado como punto estratégico para la producción de drogas sintéticas, así como una nueva ruta para evadir controles en la frontera sur de Estados Unidos.
Con información de Milenio.
