Ciudad de México. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) avaló el acuerdo de la Secretaría de Educación Pública (SEP) que flexibiliza los criterios de evaluación en educación básica, eliminando la reprobación automática por inasistencias y permitiendo que estudiantes avancen de grado aun sin haber aprobado todas las materias.
La resolución fue aprobada por unanimidad y representa uno de los cambios más relevantes en el modelo educativo mexicano de los últimos años. El fallo responde a un amparo promovido por el Colegio Roble, institución privada que impugnó el Acuerdo 10/09/23 de la SEP, vigente desde septiembre de 2023.
Sin embargo, el máximo tribunal concluye que la medida es constitucional y prioriza el interés superior de la niñez, al evitar la exclusión escolar y fomentar la permanencia de los estudiantes dentro del sistema educativo.

Según el nuevo esquema, la educación básica se reorganizará en fases de aprendizaje, con mayor peso en evaluaciones cualitativas y procesos de regularización académica. No obstante, la decisión no estuvo exenta de controversia.
Algunos ministros advirtieron que eliminar el requisito mínimo de asistencias podría afectar la disciplina escolar y disminuir la calidad educativa. Entre las voces críticas, señalaron que la escuela no solo forma académicamente, sino que también fortalece hábitos, convivencia y responsabilidad social.
Con esta resolución, México consolida el modelo de la llamada ¨Nueva Escuela Mexicana¨, que apuesta por una visión más flexible e inclusiva del aprendizaje. Mientras algunos celebran la medida como un paso hacia una educación más humana, otros cuestionan si esta reforma podría traducirse en una baja en los estándares académicos del país.
Con información de La Jornada.
