Teherán, Irán.- El conflicto con Irán ha provocado la mayor caída en la producción de petróleo de la historia, impulsada principalmente por el cierre estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el transporte de crudo.
Esta situación ha paralizado exportaciones clave y reducido millones de barriles diarios, afectando directamente el suministro global. Organismos internacionales advierten que esta disrupción energética no tiene precedentes, con daños a infraestructura petrolera, interrupción en cadenas de suministro y un fuerte en los precios, que ya superan los 100 dólares por barril.

Entre abril y diciembre, la demanda podría caer 1,5 millones de barriles diarios, el mayor desplome desde la pandemia de Covid-19 en 2020. Además, la crisis podría agravarse si el conflicto se prolonga generando escasez de combustible y presión inflacionaria en distintas regiones del mundo.
Con información de DW Noticias.
