Unión Europea.- La escalada del conflicto en Irán ha encendido alertas globales no solo en el ámbito militar, sino también en el económico, el Fondo Monetario Internacional advirtió que, si la confrontación se prolonga, podría impactar los precios de la energía, alterar los mercados financieros y presionar la inflación mundial.
En paralelo, el primer ministro canadiense Mark Carney no descartó la participación de Canadá si la crisis se agrava, mientras el Senado de Estados Unidos respaldó la ofensiva militar impulsada por el presidente Donald Trump, quien además sostuvo una llamada con su homólogo francés, Emmanuel Macron, para informarle sobre las operaciones en curso.

En el terreno, la tensión se multiplica, la agencia marítima británica reportó una explosión frente a Kuwait y navieras como Maersk y Hapag-Lloyd suspendieron nuevas reservas en el Golfo ante los riesgos de seguridad.
Qatar evacuó viviendas cercanas a la embajada estadounidense en Doha, mientras Alemania inició vuelos de evacuación desde Omán para repatriar a sus ciudadanos. Irán amenazó con atacar las embajadas israelíes si Israel golpea su misión diplomática en Líbano, donde fuerzas israelíes avanzan por tierra y Hezbolá aseguró que no se rendirá.

El conflicto también ha sacudido el tablero político internacional. La Unión Europea y Francia expresaron apoyo a España, mientras Alemania aclaró su postura frente a la amenaza comercial de Estados Unidos.
A la par, se reportaron nuevos ataques contra Arabia Saudita, Kuwait y Qatar, ampliando el radio de la crisis. En un escenario de creciente incertidumbre, la guerra deja de ser un asunto regional para convertirse en un factor de inestabilidad global con consecuencias económicas y diplomáticas aún impredecibles.
Con información de DW noticias.
