Washington, Estados Unidos.- En un giro inesperado que sacude la política económica de Estados Unidos y aviva tensiones institucionales, el presidente Donald Trump lanzó el día de ayer una durísima crítica contra la Corte Suprema de Estado Unidos, calificando de “vergüenza para el país” el fallo de anula gran parte de su política arancelaria unilateral.
El máximo tribunal falló 6-3 en contra de la imposición de aranceles globales que el Ejecutivo estadounidense había aplicado sin aprobación del Congreso, al considerar que excedían los poderes presidenciales bajo la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA).

Visiblemente molesto durante una comparecencia urgente en la Casa Blanca, Trump no se limitó a criticar el fallo, insultó a varios de los juece que votaron en su contra, a quienes llamó “perros falderos de la izquierda radical”, y afirmó que son “una vergüenza para sus familias”, incluso cuestionó la integridad de la corte, asegurando sin pruebas que se dejaron influenciar por intereses extranjeros.
Como respuesta al fallo, el mandatario norteamericano anunció la firma de una orden ejecutiva para imponer un arancel global del 10% usando otra figura legal, la Sección de la Ley de Comercio de 1974, con la intención de mantener presión sobre socios comerciales sin la base legal invalidada por el Supremo.
La sentencia podría obligar al gobierno a enfrentar reclamaciones de devoluciones por los miles de millones de dólares recaudados por los aranceles ahora declarados inconstitucionales. La fractura entre la Casa Blanca y el sistema judicial justo cuando Trump busca proyectar fuerza ante aliados y adversarios globales.
Con información de El País.
