Yucatán.- La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorizó al Tren Maya la deforestación de 104 hectáreas para la construcción de la Terminal Multimodal Progreso, ubicada a la altura del kilómetro 25 de la carretera Mérida-Progreso, frente a la localidad de El Paraíso. La obra afectará selva baja caducifolia y requiere el cambio de uso de suelo en terrenos forestales.

Según la Manifestación de Impacto Ambiental presentada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el área donde se construirá la terminal tiene un entorno ambiental inestable y con alta degradación. Como medida de mitigación, se propuso la reforestación de 127 hectáreas y el rescate de flora silvestre en 55, aunque se reconoce que los impactos ambientales serán irreversibles.
La autorización de Semarnat se emitió el 17 de junio, pero fue entregada a la empresa Tren Maya hasta el 3 de julio y publicada en la Gaceta Ecológica hasta el 24 de ese mes, pese a que las obras comenzaron en abril, cuando la presidenta Claudia Sheinbaum dio el banderazo inicial en el sitio de construcción.
Además de la terminal de Progreso, el Tren Maya de carga contempla una terminal en Poxilá, Umán, donde se deforestaron 47 hectáreas de un total de 77.3. Esta infraestructura será clave para la zona metropolitana de Mérida y estará conectada mediante tres ramales: Poxilá-Mérida (18 km), Poxilá-Hunucmá (12.5 km) y Hunucmá-Progreso (35.2 km).

El proyecto tendrá una vida útil de 50 años e incluye múltiples instalaciones: edificios aduanales, bodegas, casetas de vigilancia, patio de maniobras, planta potabilizadora, zona automotriz y tanques de almacenamiento de diésel. También se identificaron impactos severos, como pérdida de vegetación, afectación de especies protegidas, cambios en el relieve, y posible hundimiento del suelo.
Con información de Diario de Yucatán.