Washington, Estados Unidos.- Durante la cobertura en vivo del conflicto en Medio Oriente, el presidente Donald Trump sugirió la posibilidad de que Estados Unidos tome control de los recursos petroleros de Irán, incluso considerando acciones como apoderarse de infraestructuras clave como la isla de Kharg, principal centro de exportación del país.
Estas declaraciones surgen en un contexto de guerra creciente, donde Washington ha intensificado su presencia militar y no descarta ataques contra instalaciones energéticas iraníes si no se alcanza un acuerdo. La isla de Jkang, por donde pasa gran parte del petróleo iraní, se ha convertido en un punto estratégico clave en el conflicto.
La postura de Trump ha generado fuertes reacciones internacionales, ya que implicaría una escalada sin precedentes y un impacto directo en la economía global, especialmente en los precios del petróleo, que ya muestran alta volatilidad ante la incertidumbre.

Israel aprueba un incremento en su gasto de Defensa para éste año, mientras informa que el incendio en la refinería de Haifa está controlado, no se reportan víctimas ni peligro de materiales peligrosos que pongan en riesgo a la población, después de haber sido atacada por misiles iraníes.
El escenario sigue abierto entre negociaciones frágiles y amenazas militares, mientras el mundo observa con preocupación el posible giro hacia un conflicto aún más amplio.
Con información de DW Noticias.
