Washington, Estados Unidos.- El presidente de los Estados Unidos, reafirmó la creciente presión de Washington sobre Cuba en medio de una profunda crisis económica y energética en la isla tras el colapso del suministro de petróleo venezolano, donde fuerzas estadounidenses capturaron al presidente Nicolás Maduro a principios de enero del año actual.
Durante una rueda de prensa a bordo del Air Force One, Trump describió a Cuba como una “nación fallida” al borde del colapso debido a la falta de combustible y recursos básicos, y urgió al gobierno de La Habana a negociar un acuerdo con Estados Unidos.
Aunque dejó la puerta entreabierta al afirmar que una intervención “no sería muy difícil” si fuera necesaria, el mandatario enfatizó que no ve “necesario” emprender una acción militar como la de Venezuela en este momento.
La declaración se produce en un contexto de fuerte presión estadounidense para aislar económicamente al régimen cubano y bloquear la entrada de crudo al país, en un intento de forzar cambios políticos sin necesidad de recurrir a las armas.

Analistas han señalado que esta estrategia de “máxima presión”, aunque distinta al modelo venezolano, puede tener efectos similares al debilitar la estructuras económicas y sociales en Cuba, exacerbando la ya crítica situación de la isla.
La política de Trump hacia América Latina, marcada por la intervención militar en Venezuela y advertencias a otros gobiernos de la región, mientras que Méxicos y otros países han respondido con ayuda humanitaria a Cuba en medio de la crisis.
Con información de DW noticias.
