Ciudad de México.- El intento del gobierno de Claudia Sheinbaum por contener la inflación enfrenta un obstáculo clave, el precio de la tortilla, que continúa a la alza pese a acuerdos, subsidios y llamados a evitar abusos en el mercado.
Aunque la mandataria sostiene que no existen razones económicas para aumentar el precio, ya que el maíz se mantiene en niveles bajos, la realidad es distinta, el costo del kilo ha subido en los últimos meses y podría seguir incrementando por factores como el encarecimiento del transporte, combustibles, inseguridad y costos operativos.
Este alimento básico, consumido por la gran mayoría de los mexicanos, se ha convertido en un termómetro de la economía, afectando especialmente a los hogares más vulnerables, que destinan gran parte de sus ingresos a la alimentación.

A pesar de medidas como subsidios energéticos y acuerdos con productores dentro del paquete antiinflación, los analistas advierten que la presión inflacionaria persiste, impulsada también por factores globales como conflictos internacionales y el alza de los energéticos.
La tortilla se ha vuelto el símbolo de una batalla económica, mientras el gobierno busca contener precios, la realidad del mercado y los costos siguen empujando la inflación en México.
Con información de El País.
