Cancún, Quintana Roo. Hector Contreras Mercader presentó este jueves su renuncia como titular del Servicio de Administración Tributaria (SAT) de Quintana Roo, luego de la controversia generada por su presencia en un partido de las Finales de la NBA celebrado en Nueva York, Estados Unidos. La decisión se dio en medio de cuestionamientos públicos sobre el origen de los recursos utilizados para costear el viaje y el acceso a una de las zonas más exclusivas del recinto deportivo.

La polémica comenzó después de que imágenes difundidas por medios internacionales mostrarán al funcionario durante el encuentro entre los New York Knicks y los San Antonio Spurs en el Madison Square Garden, muy cerca del palco donde se encontraba el presidente estadounidense Donald Trump. La ubicación privilegiada ocupada por Contreras Mercader llamó la atención debido al elevado costo de los boletos para esa sección del estadio.
En una carta difundida por la dependencia estatal, el ahora exfuncionario señaló que su renuncia responde a la necesidad de evitar que la controversia afecte el funcionamiento de la administración pública. Asimismo, aseguró que su asistencia al evento deportivo ocurrió en el ámbito estrictamente personal y que su decisión busca mantener los principios de transparencia y rendición de cuentas.

Sin embargo, hasta el momento no se han aclarado públicamente como fueron cubiertos los gastos relacionados con el viaje, incluyendo boletos, transporte y hospedaje. La falta de información alimentó las críticas de ciudadanos y actores políticos, especialmente porque los costos estimados para acceder a esa zona del estadio alcanzan decenas de miles de dólares, una cifra que contrasta con las condiciones económicas de gran parte de la población quintanarroense.
El caso se suma a la discusión nacional sobre la austeridad y la transparencia en el servicio público. Mientras las autoridades estatales no han informado quién ocupará el cargo de manera definitiva, la renuncia de Contreras Mercader cierra un episodio que colocó nuevamente bajo escrutinio el comportamiento de los funcionarios y la necesidad de rendir cuentas sobre el uso de recursos y privilegios asociados al ejercicio del poder.
Con información de El País.
