Washington, Estados Unidos.- El pasado miércoles, el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, advirtió que en los próximos meses podrían surgir más acusaciones contra políticos mexicanos presuntamente vinculados con los carteles de la droga, especialmente con facciones del Cártel de Sinaloa como los Chapitos.
Las declaraciones del funcionario estadounidense se produce apenas días después de que Washington señalara formalmente al gobernador de Sinaloa, Ruben Rocha Moya, y a otros nueve funcionarios y exfuncionarios mexicanos por presuntos nexos con organizaciones criminales.
De acuerdo con la Fiscalía de Estados Unidos, varios narcotraficantes extraditados recientemente han comenzado a colaborar con las autoridades a cambio de beneficios judiciales. Entre ellos integrantes de la familia Guzmán, hijos de Joaquín ¨El Chapo¨ Guzmán, así como operadores cercanos a Ismael ¨El Mayo¨ Zambada.

Las declaraciones de Blanche se realizan en medio de una creciente presión del gobierno del presidente Donald Trump, quien volvió a amenazar con intervenir directamente en territorio mexicano si el gobierno federal no frena el avance del narcotráfico y el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos.
En México, Claudia Sheinbaum ha insistido en que Estados Unidos debe presentar pruebas contundentes antes de proceder contra funcionarios mexicanos. Mientras tanto, la Fiscalía General de la República mantiene abierta la revisión de las solicitudes enviadas desde Washington.
El escándalo ha provocado un terremoto político dentro del Congreso mexicano. Legisladores de oposición han exigido investigaciones inmediatas y la posible desaparición de poderes en Sinaloa, mientras Morena acusa una estrategia de presión e injerencia extranjera.
Con información de El País.
